Cuesta creer que, de todas las especies animales que existen, los seres humanos somos los únicos que violentamos a nuestras parejas de forma consciente. Si bien existen cortejos animales agresivos como los de los leones que matan a las crías de otros machos para que las hembras entren en celo o los elefantes marino que muerden a las féminas de la manada en la nuca, estos comportamientos suelen detenerse una vez pasa la temporada de apareamiento.
En el caso de los seres humanos, ocurre al revés. Generalmente el agresor o agresora conquista a su presa con palabras dulces y actos amorosos a los que la víctima se aferra cuando su victimario o victimaria muestra su verdadera cara.
El acto de violentar a una pareja puede venir de un trastorno psicológico diagnosticable, pero generalmente se relaciona con una enfermiza necesidad de reconocimiento, de poder sobre otros y, por supuesto, una tremenda inseguridad que lleva al abusador o abusadora a sobajar a su pareja para tener un falso sentimiento de superioridad.
Los tiempos han cambiado y actualmente todos los tipos de violencia en el matrimonio se castigan de acuerdo con lo que dicta la ley. Sin embargo, el 42% de las víctimas de violencia de pareja no presentan una denuncia, siendo una de las razones no saber cómo hacerlo, por lo que en el siguiente artículo podrás encontrar toda la información que necesitas sobre cómo identificar actos de violencia, cómo denunciarlos y las consecuencias para quien los ejecute.
Tipos de violencia en el matrimonio

La violencia doméstica puede manifestarse de diversas formas, y no siempre implica agresión física. De acuerdo con fuentes médicas y legales, la violencia de pareja incluye:
- Violencia sexual: Implica actos denigrantes como negarle a la pareja tener intimidad sexual y más graves como una violación.
- Violencia psicológica: El abusador o abusadora denigra a su pareja con comentarios hirientes, critica sus gustos y habilidades, le hace sentir responsable y culpable por las emociones negativas de quien le abusa y manipula los sentimientos y realidad de su víctima haciéndole creer que exagera sus reacciones ante ciertas situaciones o trata de convencerle que determinadas palabras o acciones no sucedieron (gaslighting).
- Violencia vicaria: Este es uno de los tipos de violencia en el matrimonio más peligrosas, ya que implica directamente a los hijos que la pareja tenga. La parte abusadora manipula las emociones de los hijos para que se pongan en contra de la víctima; en casos más graves dirigen el maltrato físico hacia los niños para hacer sufrir a la víctima y controlarla, llegando a secuestrar y/o asesinar a los pequeños como “castigo” hacia la víctima.
- Violencia económica: El perpetrador o perpetradora de la violencia controla los ingresos de la víctima, asegurándose que no tenga los fondos para escapar y haciéndola dependiente económica de quien la abusa.
- Violencia patrimonial: Implica la sustracción, retención y/o destrucción de objetos personales de la víctima como sus documentos, vender bienes que le pertenecen a la víctima o directamente dañarlos y destruirlos.
Señales de violencia en el matrimonio

Identificar estas señales puede ser complicado, ya que rara vez comienzan con actos tan violentos como golpes, gritos e insultos; generalmente son progresivas.
Todo comienza con actos sutiles, aparentemente inofensivos, como pedir las contraseñas de redes sociales, dispositivos electrónicos y más. Sigue con “críticas constructivas” sobre la apariencia de la víctima, su actuar, sus amigos o su familia
Poco a poco llegan los insultos, las culpas, los golpes y actos cada vez más deplorables. No debes olvidar que el objetivo de un abusador es que su víctima sea completamente dependiente de él o ella, por eso destruye su autoestima, la aísla de amigos y familia, controla su vida y la castiga cuando no se comporta como quiere.
Pero ¿Por qué una persona permite que la violencia de pareja siga por años y años? Varios psicólogos apuntan a condiciones como el Síndrome de Estocolmo en el que la víctima genera un vínculo afectivo y dependiente con su agresor. Además, los abusadores usan tácticas de manipulación como los “premios”, actuando de forma atenta y cariñosa con sus parejas para convencerlas de que “si se portan bien” volverán a ver esa faceta agradable de sus maltratadores.
Pero es importante entender que esa persona no existe, es solo un disfraz que el victimario utiliza para atrapar a su presa, como las ranas de colores más brillantes y hermosos que suelen ser venenosas. Identificar estas señales de violencia en el matrimonio es clave para intervenir oportunamente y evitar consecuencias más graves.
¿Cómo tomar acciones legales por violencia de pareja?

Cuando una persona es víctima de violencia de pareja, tiene derecho a presentar una denuncia por violencia de género ante el Ministerio Público o la fiscalía correspondiente. En México, la denuncia puede realizarse de forma presencial o presentar una denuncia digital a través del portal oficial de la Fiscalía General de Justicia, dependiendo de la entidad federativa.
En casos más graves, como situaciones de riesgo, siempre puede llamar a la línea de emergencia 911 para recibir ayuda inmediata.
Para presentar la denuncia por violencia de género o maltrato en el hogar, generalmente se requiere proporcionar datos personales, relatar los hechos y aportar pruebas como fotografías, mensajes o testimonios. Las autoridades están obligadas a brindar asesoría jurídica, atención psicológica y medidas de protección para la víctima.
Además, el Ministerio Público puede ordenar medidas inmediatas, como órdenes de restricción o protección, con el fin de prevenir nuevas agresiones y garantizar la seguridad de la persona afectada. Por tu seguridad y la de otros implicados (como hermanos más jóvenes, parientes enfermos o con discapacidad e hijos) te recomendamos encontrar refugio con un amigo o familiar de confianza antes de presentar la denuncia formal para que tu maltratador o maltratadora no perdure el abuso mientras tu caso se procesa.
Denunciar es un paso fundamental para detener el maltrato en el hogar y activar los mecanismos legales de protección.
Castigos al perpetrador de violencia doméstica

En México, la violencia doméstica es un delito sancionado por el Código Penal Federal y las legislaciones estatales. Las penas pueden incluir prisión, multas, pérdida de derechos familiares como el derecho a pensión o patria potestad e incluso medidas de restricción contra el agresor.
Cuando el delito implica violencia física o sexual, las sanciones suelen ser más severas, especialmente si la víctima es vulnerable o existe reincidencia. Además, el agresor puede perder derechos como la patria potestad o el derecho a convivir con la víctima.
En caso de que los actos de violencia doméstica concluyan con el feminicidio de la víctima, el Código Penal castiga este crimen con una pena de 40 a 60 años de prisión y una multa de 500 a 1,000 días laborales.
Adicionalmente, las autoridades que obstruyan la investigación y obtención de justicia en estos casos recibirán una condena de 3 a 10 años de prisión, así como la destitución inmediata de sus puestos.
Si tú eres víctima de alguno de los tipos de violencia en el matrimonio mencionados, recuerda siempre que eres una persona valiosa que merece vivir en paz y sin miedo, especialmente si hay otras víctimas involucradas como mascotas e hijos. Ya tomaste el primer paso para salir de ese círculo vicioso que es informarte sobre qué hacer y cómo hacerlo, ahora es momento de salir de esa situación de violencia.