El mundo moderno está en constante movimiento y cambio, y con este fenómeno también viene la actualización de leyes y procedimientos legales que se adapten a la modernidad en la que vivimos actualmente.
Uno de los cambios más destacables de los últimos años es el del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares (CNPCyF) que se publicó el 7 de junio de 2023 a través del Diario Oficial de la Federación y comenzó a aplicarse al día siguiente.
Las modificaciones aprobadas por el Senado de la República tienen el objetivo de facilitar el acceso a la justicia y agilizar los procesos jurídicos sin trastocar los derechos de los implicados.
Pero ¿Qué cambios se están aplicando para lograr este objetivo?
¿Cuál es el nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares?

Este nuevo código reemplaza a las regulaciones locales que regían en cada estado. En la Ciudad de México, por ejemplo, sustituye al antiguo Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal que estuvo en vigor desde 1932 y su última modificación fue en 2018 de acuerdo con el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México.
Dentro del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal se definían los tribunales competentes para atender cada asunto civil, establecía los requisitos y procedimientos para presentar una demanda y comenzar un juicio, describía las etapas del mismo y regulaba las pruebas admisibles en cada juicio, entre otras acciones.
Si bien se mantienen varios aspectos en el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, vale la pena mencionar los cambios y adiciones más importantes, que son:
● Juicios orales: Se priorizan los procesos que se realicen de forma verbal y pública. Esto no sólo acelera los tiempos, sino que también hace que la justicia sea más clara y transparente para todas las personas.
● Justicia digital: Se incorporan herramientas tecnológicas que permiten hacer trámites en línea, recibir notificaciones electrónicas y presentar documentos de forma digital, ahorrando tiempo y dinero.
● Mayor protección a grupos vulnerables: El código refuerza la defensa de los derechos de niñas, niños, mujeres, personas mayores y cualquier grupo en situación de vulnerabilidad.
● Unificación de procedimientos: Al ser una norma nacional, se busca que los procesos sean parecidos en todo el país, evitando confusiones y desigualdades entre un estado y otro.
Desde su establecimiento en 2023, este nuevo Código a mejorado la eficiencia de los organismos encargados de repartir justicia, entre otros beneficios para la población.
¿Cómo beneficia el nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares a los ciudadanos?

Los ciudadanos que habitan la Ciudad de México obtienen acceso del CNPCyF como:
● Procesos más ágiles y eficientes: Con audiencias orales y el uso de tecnología, los juicios se resuelven más rápido, lo que reduce el desgaste emocional y económico de quienes están involucrados.
● Mayor acceso a la justicia: Gracias a las herramientas digitales, más personas podrán realizar trámites sin tener que acudir físicamente a los juzgados, lo cual es ideal para quienes viven lejos o tienen movilidad reducida.
● Un enfoque más humano: Al poner énfasis en los derechos humanos y en la protección de los sectores más vulnerables, el sistema busca que todas las personas reciban un trato justo y digno.
● Reglas claras en todo el país: La unificación de procedimientos evita interpretaciones distintas de la ley entre estados, lo que da mayor certeza jurídica. Como podrán apreciar los beneficios en el nuevo código son bastantes pero también los retos para poder llevarlo a cabo y poder implementarlo de manera correcta y asertiva.
Sin embargo, a pesar de que el CNPCyF compartido a través de Diario Oficial de la Federación establece nuevo procedimientos para agilizar el proceso de reparto de justicia desde un enfoque más humano e inclusivo, lo que tiene beneficios de larga duración para las personas, no está exento de retos que pueden obstaculizar su objetivo si no se atienden adecuadamente.
¿Cuáles son los retos para que los cambios en el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares funcionen bien en la CDMX?

Un cambio agresivo el los procesos jurídicos puede resultar en un caos si no se ejecutan de forma asertiva, es decir, yendo un paso a la vez y analizando la reacción tanto de los servidores como de las personas que solicitan un juicio.
Algunos de los principales retos del nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares son:
● Capacitación del personal: La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) señaló la importancia de la armonización legislativa de al menos 29 ordenamientos (entre los que se encuentran jueces, abogados y demás integrantes del sistema judicial) que deben ser modificados y recibir formación para aplicar correctamente las nuevas reglas y utilizar las herramientas digitales.
● Mejor infraestructura tecnológica: Es necesario invertir en tecnología para que los juzgados puedan operar según las nuevas exigencias.
● Informar a la ciudadanía: Muchas personas aún no conocen estos cambios. Es clave que la población esté informada para poder ejercer sus derechos de manera efectiva.
● Ajustar otras leyes locales: La Ciudad de México deberá actualizar otras normas para que estén alineadas con este nuevo código, lo que requerirá un trabajo coordinado por parte del Congreso local.
La puesta en marcha del nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares marca un avance importante hacia una justicia más ágil, moderna y cercana a las personas.
Aunque todavía hay retos por superar (como la capacitación del personal o la inversión en tecnología), los beneficios que este cambio puede traer a la vida cotidiana de los ciudadanos son muy significativos.
Lo más importante ahora es que todos (autoridades, profesionales del derecho y sociedad en general) trabajemos en conjunto para que esta transformación se traduzca en una justicia más accesible, humana y eficiente para todas y todos. Porque al final, se trata de que nuestros derechos puedan ejercerse de forma más clara, rápida y justa.